Este proyecto se basa en un esfuerzo colaborativo con los científicos del Grupo de Especialistas de Tapires de la UICN, líderes comunitarios, autoridades locales y nacionales para mejorar el estado de conocimiento y conservación del tapir andino, una especie considerada en peligro crítico. Se desarrolla en el corredor biológico conformado por los Parques Nacionales Llanganates, Sangay y sus alrededores. La meta es convertir al Tapir Andino en una especie bandera para la conservación de la región, basado en su carisma y relevancia en los ecosistemas andinos y disminuir las amenazas que enfrenta. Este proyecto se ejecuta en alianza estratégica con la Fundación Oscar Efrén Reyes, El Centro de Recursos Tecnológicos de la Amazonía-Fátima, y tiene el apoyo del Ministerio del Ambiente de Ecuador y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos.